Salvador Allende
Salvador Allende Gossens (26 de julio 1908 - 11 de septiembre 1973) fue electo Presidente de Chile por el período 1970 - 1976 mismo que no alcanzó a completar debido al Golpe de Estado de 1973, durante el cual resultó muerto.
Salvador Allende
Un presidente socialista
Allende nació en Valparaíso, Chile y fue médico de profesión. Era también un marxista apasionado y un furioso crítico del sistema capitalista. Allende declaró sus intenciones de aplicar reformas socialistas, pero sus planes de implementación fueron siempre ambigüos. Sus oponentes políticos lo acusaron de querer convertir a Chile en una dictadura comunista, pero Allende siempre rechazó dichas acusaciones.
Previo a su ascenso como Presidente, Allende co-fundó el Partido Socialista de Chile y ocupó el cargo de ministro de gabinete, Senador de la Republica y Presidente del Senado chileno. Luego de postularse para presidente en tres intentos fallidos, en 1970 obtuvo la primera mayoría relativa de votos con un 36%, a la cabeza de la coalicion de partidos denominada la Unidad Popular.
En aquél momento, los Estados Unidos mantenían un gran interés económico en Chile y la administración de Nixon se opuso fuertemente a la elección y gobierno de Allende. Durante las elecciones, el gobierno de los EE.UU. intentó frustrar su elección brindando apoyo económico a partidos de la oposición.
Tras aquel fallido intento, luego de las elecciones la CIA inició operaciones para incitar al presidente saliente Eduardo Frei a vetar la ratificación de Allende como nuevo presidente por parte del Congreso. El plan de la CIA consistía en persuadir al Congreso para reemplazar a Allende por el candidato del Partido Liberal, Jorge Alessandri Rodríguez. Una vez designado presidente, Alessandri renunciaría a su cargo y llamaría a nuevas elecciones. Eduardo Frei podría entonces ser reelecto bajo las normas de la constitución y vencería fácilmente al menos popular Allende.
No obstante lo anterior, el Congreso finalmente rechazó el plan y escogió a Allende como presidente, bajo la condición de que debería firmar un "estatuto de garantías constitucionales" afirmando que sus reformas socialista no entrarían en conflicto con ningún elemento de la constitución chilena.
Tras asumir, Allende comenzó la implementación de su programa socialistas en Chile. Muchas empresas fueron estatizadas y se creó un "impuesto a la riqueza". El gobierno anunció una moratoria en el pago de la deuda externa y proclamó default para las deudas sostenidas por organismos de crédito internacionales y gobiernos extranjeros. Estos movimientos enardecieron a los sectores empresariales y sectores acomodados de las clases media y alta de la sociedad, mientras que por otra parte contaron con el respaldo de los sectores más desposeidos de la sociedad, lo fue generando una creciente polarizaron el país.
Durante su presidencia, Allende se mantuvo dispar con el Congreso Nacional chileno, el cual se encontraba dominado por el partido conservador Democráta Cristiano. Los demóctratas cristianos persistieron con la idea de que Allende estaba conduciendo el país a una dictadura similar a la existente en Cuba y actuaron revirtiendo muchas de las reformas constitucionales más radicales. Varios miembros incluso pidieron a las milicias apolíticas que intervinieran con un golpe de estado para "proteger la constitución".
En 1971, tras una visita de extensión de un mes del presidente cubano Fidel Castro, con quien mantenía una amistad cercana, Allende anunció el reestablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, a pesar de un previo acuerdo con la Organización de Estados Americanos en el que se convenía que ningún país de America del Sur o Norte haría tal cosa.
Las políticas socialistas de Allende en combinación con sus contactos cercanos con Cuba provocaron el pánico entre los altos miembros del gobierno de los Estados Unidos, quienes veían el peligro de que Chile se convirtiera en un estado comunista y se uniera a la Unión Soviética. La administración de Nixon comenzó una puja política vía organizaciones multilaterales, y continuó apoyando a los enemigos de Allende en el congreso. Asimismo la presidencia de Allende se vio presionada por las fuerzas radicales marxistas, quienes exigían una más agil implementación del socialismo en Chile.
Hacia septiembre de 1973, la alta inflación y escasés habían hundido el país en el caos. Las fuerzas armadas chilenas, conducida por el General Augusto Pinochet, comenzó un golpe militar contra Allende. Se suicida con un arma que le habría regalado Fidel Castro durante la captura del palacio presidencial el 11 de septiembre del mismo año, hecho que fue avalado por su propio médico personal.
El 11 de septiembre, antes de la toma del palacio presidencial, Allende pronuncia por radio las siguentes palabras para el pueblo de Chile:
Seguramente, ésta sera la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes ... ¡Yo no voy a renunciar!. Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen fuerza. Podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos socialistas con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos ... Trabajadores de mi Patria: tengo fé en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abriran las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor. ¡Viva Chile!, ¡Viva el pueblo!, Vivan los trabajadores! Estas son mis ultimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano... (9:10 hrs. por Radio Magallanes)
Ironicamente, el golpe militar que muchos chilenos esperaban protegiera la Constitución de una mayor destrucción en cambio aceleró el proceso. Se cometieron numerosas violaciones a los derechos humanos, dejando más de tres mil chilenos muertos o desaparecidos y el país se sumergió en una larga dictadura.
Luego del golpe militar muchos seguidores de Allende comenzaron a alegar que el derrocamiento del presidente había sido el resultado de una trama del gobierno de los Estados Unidos. A pesar de que la CIA niega haber apoyado activamente el golpe militar, recientes documentos desclasificados indican que la CIA estuvo en realidad mucho más involucrada en el golpe militar de lo que fue admitido.
El golpe militar
Véase también






