Pop
El pop, nombre que procede de música popular, es el género musical más extendido entre la cultura juvenil del mundo actual. Desde la aparición de los Beatles allá por los años sesenta, este género se ha desarrollado en los más diversos caminos. Aunque últimamente su esplendor puede parecer que haya decaído por las proliferantes estrellas mediáticas y la música electrónica, el pop sigue siendo el rey del mercado musical.En la sociedad de consumo el primer objetivo de un producto es que cree los máximos beneficios posibles y el pop cumple con esta norma. Es uno de los géneros con mayor potencial de consumidores.
Un ejemplo clarísimo de que el pop sigue siendo el rey, el género por excelencia dentro del panorama musical actual lo ofrece la televisión, líder de audiencia con el popular, y polémico, concurso "Operación Triunfo".
El pop es un fenómeno que arrasa con todo lo que encuentra a su paso. No sólo ha creado nuevos talentos y los ha catapultado sobre el resto si no que además, les permite grabar discos y ganar muchísimo dinero de una manera mucho más fácil que al resto de los artistas, que como ellos mismos dicen, les ha costado mucho más. También ha hecho que se dispare el llamado "top-manta", y que cantantes como David Bisbal o Toni Santos sean más aclamados casi que Alejandro Sanz o María Jiménez, con unos cuantos años más de experiencia a sus espaldas. Por otro lado es evidente que el mercado no entiende de sentimentalismos y ofrece su apoyo a aquello que parece le dará beneficios, esa es la lógica en la que se haya inserto el pop.
Sin duda una de las características que definen el carácter de este género es el furor que las estrellas del pop producen en los denominados fans, que en castellano tienen una connotación mucho más seria: "fanáticos". El merchandising, los programas específicos de música pop, la promoción radiofónica y vídeos-DVD son algunas de las muestras que permiten imaginar el gran futuro de este mundo. Pero hay un peligro que está acechando al pop y a la música en general: la piratería. Este fenómeno está haciendo que muchos autores dejen de producir música por las grandes pérdidas que están sufriendo. Esto puede suponer el fin de la buena música Pop.






