La religión en la Roma antigua
Los romanos adoraban un gran número de dioses. Los más venerados eran Júpiter, Minerva y Juno. En su honor construían templos y ofrecían sacrificios de animales.El emperador era adorado como un dios y en todo el Imperio se practicaba el culto imperial.
Los romanos también veneraban, en casa, a los dioses protectores del hogar y de la familia: en cada casa había un altar dedicado a estos dioses.
Además, los romanos eran muy supersticiosos y, antes de tomar una decisión, consultaban la voluntad de los dioses, expresada por medio de los oráculos.
Algunas de las más antiguas sobrevivieron hasta finales de el imperio pagano, preservando la memoria de la fertilidad y los ritos propiciatorios de un primitivo pueblo agrícola.
A pesar de ello, se introdujeron nuevas fiestas que señalaron la asimilación de los nuevos dioses.
Llegaron a incorporarse tantas fiestas que los días festivos eran más numerosos que los laborables.
Entre las fiestas religiosas romanas más importantes figuraban las Saturnales, las Lupercales, las Equiria y los Juegos Seculares.
FIESTAS SATURNALES: Bajo el Imperio, las saturnales se celebraban durante siete días, del 17 al 23 de diciembre, durante el periodo en el que empieza el solsticio de invierno. Toda la actividad económica dejaba de funcionar, los esclavos recuperaban momentáneamente su libertad, había intercambio de regalos y se respiraba por todas partes un ambiente de alegría.
FIESTAS LUPERCALES: Era una antigua fiesta en la que originariamente se honraba a Luperco, un dios pastoral de los itálicos. La fiesta se celebraba el 15 de febrero en la cueva de Lupercal en el monte Palatino, donde se suponía que una loba había amamantado a los legendarios fundadores de Roma, los gemelos Rómulo y Remo.
FIESTAS EQUIRIA: Festival en honor a Marte, se celebraba el 27 de febrero y el 14 de marzo, tradicionalmente la época del año en la que se preparaban nuevas campañas militares.
FIESTAS de los JUEGOS SECULARES: Durante estos Juegos se realizaban tanto espectáculos atléticos como sacrificios. La tradición decía que se tenían que celebrar una vez cada saeculum (siglo), para señalar el comienzo de uno nuevo, pero en realidad se hacían más. LAS FIESTAS RELIGIOSAS
El calendario religioso romano reflejaba la hospitalidad de Roma ante los cultos y divinidades de los territorios conquistados. Originalmente eran pocas las festividades religiosas romanas.
En el Campo de Marte se hacían carreras de caballos, elemento que definía la celebración.






