Jorge Guillén
(
1893-
1984)
Por su inclinación a la poesía pura, algunos críticos lo consideran el discípulo más directo de
Juan Ramón Jiménez.
Guillén se introduce tardíamente en el terreno literario: a los treinta y cinco años publica su primer libro,
Cántico, que será ampliado en diversas ediciones. A éste sucederán
Clamor y
Homenaje.
Cántico fue editado por primera vez en 1923 en la Revista de Occidente y constaba sólo de 75 poemas. La versión final, publicada en 1950 en Buenos Aires, tiene 334 poemas divididos en cinco partes: «Al aire de tu vuelo», «Las horas situadas», «El pájaro en la mano», «Aquí mismo» y “Pleno ser”. En esta obra exalta el goce de existir, la armonía del cosmos, la luminosidad, la plenitud del ser y la integración del poeta en un universo perfecto donde muchas veces se funden amada y paisaje. El optimismo y la serenidad presiden los diferentes poemas que componen el libro.
En
Clamor Guillén toma conciencia de la temporalidad y da entrada a los elementos negativos de la historia: la miseria, la guerra, el dolor, la muerte... Si
Cántico es el agradecimiento del poeta por la perfección de la creación, en
Clamor se cuartea la creencia en la perfección del cosmos. Sin embargo, no es un libro angustioso o pesimista pues en él domina el deseo de vivir. Esta obra se compone de tres volúmenes
Maremágnum (1957), cuyo núcleo central -«Luzbel desconcertado» y «La hermosa y los excéntricos»- presenta la falta de armonía;
Que van a dar en el mar (1960), donde desarrolla la idea de la continuidad que proporciona la muerte, y
A la altura de las circunstancias (1963), donde aparece la lucha por restablecer el equilibrio.
Homenaje fue publicado en 1967. Como indica su título, Guillén exalta a personas destacadas del mundo de las artes y las ciencias.
Con
Aire nuestro tituló la compilación de su obra hasta 1968. Todavía publicaría
Y otros poemas (1973) y
Final (1982).
La complejidad de la obra guilleniana reside en su ideal de poesía pura,que se resume en:
- supresión de lo anecdótico,
- sustantivación de los adjetivos,
- escasez de verbos,
- precisión lingüística y
- concentración temática.