Hiroshima
Hiroshima (広島市; -shi) es la capital de la prefectura de Hiroshima en la región Chugoku del Japón.Hacia el 2003, la ciudad cuenta con una población estimada de 1.136.684 personas y una densidad de población de 1.532,44 personas por km². Su superficie total es de 741,75 km².
Hiroshima adquirió estado de ciudad el 1 de abril de 1889.
La ciudad fue ampliamente dañada durante la Segunda Guerra Mundial por una bomba atómica llamada Little Boy arrojada por el ejército de los Estados Unidos. La bomba fue la segunda de su clase en ser detonada, y la primera utilizada para fines militares. Los ataques atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki fueron factores decicivos en la derrota japonesa en la guerra.
Hiroshima fue fundada en 1589 sobre la costa del mar de la isla de Seto, y se convirtió en un centro urbano durante el período Meiji. La ciudad es casi totalmente llana y se encuentra levemente elevada sobre el nivel del mar.
Luego del ataque atómico, Hiroshima fue reconstruída como una ciudad en memoria de la paz. El gobierno continuó pidiendo la abolición de las armas atómicas y a mayor escala por la paz mundial.Historia
![]() El salón promocional de Hiroshima, el úncio edificio que permaneció en pie después de la explosión. |
Durante la Segunda Guerra Mundial, Hiroshima era una ciudad de importancia militar considerable. Contenía los cuarteles del segundo ejército, los cuales comandaban la defense del sur de Japón. La ciudad era también un centro de comunicación, un punto de almacenamiento y un área de ensamblaje de tropas.
El centro de la ciudad contenía un número de edificios de concreto reforzados y estructuras más livianas. En el área de los alrededores se encontraban una conglomeración de pequeños talleres de madera entre casas japonesas y algunas plantas industriales. Las casas eran de madera con techos de tejas. Muchos de los edificios industrailes fueron también de madera. La ciudad en general era altamente suseptible al fuego.
Algunos de los edificios de concreto reforzado eran construcciones mucho más fuertes que las requeridas por los estándares en Estados Unidos, debido a los peligros de terremoto presentes en Japón. Esto tuvo una gran incidencia en el hecho de que muchas de estas estructuras hayan permanecido de pié tras la explosión. Otro factor importante para este fenómeno fue que la explosión fue más poderosa hacia abajo que hacia los lados.
La población de Hiroshima ha alcanzado un pico de más de 380.000 habitantes al comienzo de la guerra pero previamente al ataque atómico la población fue reducida a aproximadamente 255.000 habitantes debido a evacuaciones.
Horoshima fue el objetivo primario de la primera misión de ataque aéreo llevada a cabo por el ejército de los Estados Unidos. El ataque resultó perfecto en cada aspecto. El clima era favorable, la tripulación actuó sin errores y el equipamiento funcionó a la perfección. El ataque resultó tal y como se lo había planeado en cada pequeño detalle, y la bomba actuó exactamente como se lo esperaba.
La bomba explotó sobre Hiroshima a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. Cerca de una hora antes los radares japoneses habían detectado algunas aeronaves estadounidenses acercándose al sur de Japón. La alerta fue dada y las transmisiones de radio pararon en varias ciudades, entre ellas Hiroshima. Los aviones se acercaron a la costa a gran altura. Cerca de las 8:00 de la mañana, el operador de radar en Hiroshima pudo determinar que el número de aviones acercándose era muy menor y se levantó el alerta antiaérea. Se transmitió por radio una alerta sugiriendo el uso de refugios al avistamiento de B-29s. A las 8:16, el B-29 Enola Gay soltó la bomba atómica Little Boy (pequeño niño) sobre el centro de la ciudad y la bomba estalló con una explosión de la magnitud de 12.000 toneladas de dinamita, matando a más de 80.000 personas de inmediato.
Al mismo tiempo, el operador de control de la compañía de transmisión japonesa en Tokio notó que la estación de Hiroshima se encontraba fuera del aire. Intentó utilizar otra línea telefónica teléfonica para reestablecer su programa, pero falló también. Cerca de 20 minutos más tarde, el centro telegráfico en Tokio notó que la línea de telégrafo había dejado de funcionar al norte de Hiroshima. De algunas estaciones de tren pequeñas a las cercanías de la ciudad llegaron reportes inoficiales y confusos de una terrible explosión en Hiroshima. Todos estos reportes fueron transmitidos a los cuarteles generales japoneses.
Los cuarteles militares reiteradas veces intentaron comunicarse con la estación de control del ejército en Hiroshima. El absoluto silencio proveniente de la zona confundió a los hombres del cuartel; sabían que ningún ataque enemico a gran escala podría haber ocurrido, y sabían que en aquel entonces no existían depósitos de explosivos de gran tamaño en Hiroshima. Se le ordenó a un jóven oficial el volar inmediatamente a Hiroshima, aterrizar, identificar los daños y regresar a Tokio con información confiable para los miembros del cuartel general.
El oficial se dirigió al aeropuerto y despegó hacia el sudoeste. Luego de cerca de tres horas de vuelo, mientras se encontraba todavía a alrededor de 100 millas de Hiroshima, él junto con su piloto divisaron una enorme nube de humo sobre la ciudad. A la media tarde ardían los restos de Hiroshima.
Su avión pronto arrivó a la ciudad, la cual bordearon en descreimiento. Una gigantezca cicatriz sobre la tierra, aún ardiendo, y cubierta por una muy espesa nube de humo, era todo lo que quedaba de una gran ciudad. Aterrizaron al sur de la ciudad y el oficial comenzó a organizar medidas de ayuda, luego de reportar lo visto a Tokio.
Las primeras noticias de la causa del desestre en llegar a Tokio provinieron de la Casa Blanca, 16 horas luego del ataque.
Casi de inmediato luego del término de la Segunda Guerra Mundial, y persistiendo hasta el día de hoy, los bombardeos atómicos sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki han sido cuestionados. Su uso ha sido calificado de bárbaro. Además de destruir una base militar y un centro industrial militar, decenas de miles de civiles fueron asesionados. Algunos alegan que los japoneses se encontraban ya esencialmente derrotados y que el uso de las bombas era inecesario.
Decenas de miles de personas marcaron el 40 aniversario del bombardeo atómico de la ciudad el 6 de agosto de 1985.







