Die Brücke (El Puente)
Sus fundadores fueron Kirchner, Bleye, Heckel y Schmidt-
Rottluff, todos ellos estudiantes de arquitectura, a los que
se unieron más adelante Nolde y Pechstein en 1906 y Otto
Müller en 1910. El fauvista Van Dongen también se unió a
ellos e hizo de intermediario con sus compañeros franceses.
La intención del grupo era atraer a todo elemento
revolucionario que quisiera unirse, así lo expresaron en una
carta dirigida a Nolde; su mayor interés era destruir las
viejas convenciones, al igual que se estaba haciendo en
Francia. Según Kirchner, no podían ponerse reglas y la
inspiración debía fluir libre y dar expresión inmediata a las
presiones emocionales del artista, y se preocupaban menos de
los aspectos formales, hecho que los separaba del fauvismo de
Matisse y Braque. Para los alemanes, el contenido era más
importante que la forma. La carga de crítica social que
imprimieron a la obra les valió los ataques de la crítica
conservadora que los tachó de ser un peligro para la juventud
alemana.
Kirchner ha sido considerado el más genuino representante de
El Puente. Fue un artista hipersensible que retrató las
calles y la vida urbana de Berlín de forma novedosa y
original. Sus formas secas y puntiagudas, con colores ácidos,
son características en obras como La Escuela de Danza de
1914.
Emil Nolde, aunque se saliera del grupo en 1911, también ha
sido considerado como uno de los máximos representantes del
grupo. Influido por el belga Ensor y por Van Gogh, se sintió
fuertemente atraído por el primitivismo negro y por el mito
del salvaje. Su búsqueda del paraíso se centró más en la
concreción de lo primordial que en actitudes escapistas,
plasmando su sentimiento trágico de la naturaleza y su
inspiración, de carácter psicológico e instintivo, elementos
que han hecho de él un pintor expresionista por excelencia.
Hacia 1909, y tras una grave enfermedad, empezó a pintar
cuadros de tema religioso, en los que expresó su inspiración
mística.
En 1913, se produjo la disolución del grupo, consecuencia de
las claras diferencias de sus componentes y del
establecimiento de un mercado para todos ellos que complicaba
las exigencias de un frente común.
Der Blaue Reiter (El Jinete Azul)
A diferencia de El Puente, los artistas del Jinete Azul,
sentían la necesidad de modular un lenguaje más controlado
para emitir sus mensajes. Publicaron libros y organizaron
exposiciones. Desarrollaron un arte espiritual, en el que
redujeron el naturalismo hasta llegar a la abstracción.
Compartían ciertas actitudes con los expresionistas de El
Puente pero tendían más a una purificación de los instintos y
lo que querían era captar la esencia espiritual de la
realidad; en este sentido sus actitudes eran más refinadas y
especulativas. Sus máximos representantes fueron Kandinsky y
Marc, sus fundadores; el resto del grupo lo componen Macke,
Javlensky y Klee.
Kandinsky llegó a Munich en 1896 procedente de Moscú, en 1909
fue nombrado presidente de la Nueva Asociación de artistas de
Munich, donde organizó sendas exposiciones, en los años 1909
y 1910, para presentar el trabajo de los fauvistas y los
primeros cubistas. En el catálogo elaborado para la segunda
exposición empieza a plantear su teoría del arte que
culminará, dos años más tarde, con la publicación de su libro
De lo espiritual en el Arte.
En 1912, cuando dimitió de su cargo en la Asociación, fundó
junto con Marc El Jinete Azul. El nombre deriva del amor de
Kandinsky por los jinetes y del de Marc por los caballos. El
grupo acabará dispersándose con la guerra, en la que murieron
Macke y Marc.
Las dos primeras exposiciones del Jinete Azul fueron de obra
gráfica y de dibujos.
En 1913 fueron invitados a participar en una muestra
internacional en Berlín llamada El Salón de Otoño Berlinés.
Su poética se definió como un expresionismo lírico, en el que
la evasión no se encaminaba hacia el mundo salvaje sino hacia
lo espiritual de la naturaleza y al mundo interior. Para
Kandinsky, el camino de la pintura debía ser desde la pesada
realidad material hasta la abstracción de la visión pura, con
el color como medio, por ello desarrolló toda una compleja
teoría del color. En La Pintura como arte puro, libro de
1913, sostiene que la pintura es ya un ente separado, un
mundo en sí mismo, una nueva forma del ser, que actúa sobre
el espectador a través de la vista y que provoca en él
profundas experiencias espirituales. Años antes, en 1910,
Kandinsky había realizado las primeras acuarelas abstractas.
Para Klee, el artista debía integrarse en las fuerzas de la
naturaleza y actuar como medium, de manera que sus creaciones
llegasen a ser aceptadas del mismo modo que se aceptan los
fenómenos de la naturaleza. A diferencia de Kandinsky, Klee
estaba convencido de que el arte puede captar el sentido
creativo de la naturaleza y, por tanto, rechazaba la
abstracción absoluta. Formalmente, Klee se dejó influir al
principio, al igual que Macke, por el cubismo de Delaunay y
su ley óptica de los contrastes simultáneos, al mismo tiempo
que fue el primer artista que se adentró en los dominios del
inconsciente que Freud y Jung estaban comenzando a estudiar.
Tras la disolución del grupo, en 1919, Walter Gropius funda
la Bauhaus en Weimar, escuela de diseño y arquitectura, cuyos
profesores fueron los más famosos maestros del expresionismo
constructivo, en ella impartieron clases hombres como
Feininger, Klee o Kandinsky.
Finalizada la primera guerra mundial en Alemania,se
desarrolla el Realismo Expresionista, movimiento en el que
los artistas se separan de la abstración, reflexionando sobre
el arte figurativo y rechazando toda actividad que no atienda
a los problemas de la acuciante realidad de la posguerra.
Encarnan este grupo Otto Dix, Grosz, Beckmann y el escultor
Barlach.
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